
La Mariposa Lily se caracteriza por reconducir un distintivo estado emocional y mental que hace sentir, pensar y decir unas cosas y no otras a nuestros pacientes y a nosotros mismos. Aplicada correctamente recompone una particular forma de relacionarse con el mundo afectivo. En este artículo se hace un estudio de ello, así como de su combinación con esencias de otros sistemas florales.
Palabras clave: Dilema intrapsíquico - Acción terapeutica - Combinación con otras esencias.
La reflexión es una tarea que todos los terapeutas florales llevamos a cabo con cada una de las esencias florales que utilizamos. Generalmente se inicia a partir de una lectura de lo que afirman los elaboradores de una esencia en particular en sus Vademecums, más lo dicho posteriormente por otros terapeutas florales.
Esta lectura habitualmente nos sugiere acuerdos, agregados, deseos de investigar, discrepancias conceptuales e intentos de comprender e interpretar –interpretación que siempre será absolutamente personal- lo que el elaborador quiso decir en el marco de aquello con lo que discrepamos conceptualmente, comprensiones súbitas, inspiraciones lúcidas y, sobre todo, nuevas preguntas. Respecto a mi actitud experimental, mientras estudio una esencia la bebo si encuentro que la definición de sus usos se adapta a una deficiencia personal.
Personalmente, comienzo a usar una esencia del sistema de California, en este caso la Mariposa Lily, al igual que tantos terapeutas florales, a partir de esta reflexión sobre lo dicho por el elaborador y la lectura de las experiencias clínicas publicadas por Grecco y Stern –textos que sugiero como de consulta permanente. Más tarde, cada terapeuta floral suma a estas voces su experiencia con la esencia que lo ocupe.
La reflexión que sigue, entonces, no hubiera sido posible sin 1) el estudio de lo dicho por los elaboradores y profesionales que antes se iniciaron a su uso y que volcaron su experiencia en las referencias de la Bibliografía al final; 2) el seminario de Grecco en Madrid en el 2001 que orientó definitivamente mi mirada hacia las profundidades de la Mariposa Lily; 3) mi observación y experiencia de la esencia y la constancia de mis pacientes en beberla; y 4) la reunión de todo este material y la producción de esta síntesis. Observaréis que a lo largo del texto que sigue me tomo la licencia creativa de aludir a los colores de la Mariposa Lily como homenaje a su belleza y como referencia que me servirá de soporte para entretejer a su alrededor las cuatro aportaciones que acabo de mencionar.
Abro el texto de Katz-Kaminski en la página 394 y comienzo por leer el color de la flor
«blanca y amarilla con puntos púrpura»Busco rápidamente su fotografía en el libro de Claudia Stern. Leo a partir de la pag. 21, donde Stern vierte una importante consideración respecto de "La importancia de los colores de las flores".
Ver la foto de la Mariposa Lily y leer sobre sus colores ya me informa de algunas de sus virtudes y particularidades. La flor tiene el aspecto de una corola abierta de tres pétalos preciosos, redondeados, consistentes y de importantes dimensiones. Parte de un centro amarillo que deviene rápidamente en un blanco puro de leche. El blanco me informa que esta esencia aporta serenidad, juicio claro y máximamente respetuoso de la identidad de la cosa-en-sí. No obstante, entre el amarillo y el blanco se instala una pequeña lágrima púrpura.
El púrpura es un rojo intensísimo que se escapa hacia el violeta profundo –"rojo que tiende a violado", lo define el Diccionario de uso del Español, de María Moliner. El púrpura termina resolviéndose cromáticamente en un violeta intenso. La flor presenta tres de estas lágrimas, una por pétalo. Pienso que la lágrima púrpura, color que incluye al rojo en su composición, dice algo del orden de una vicisitud dramática y apasionada, de una "prueba" o desafío en la vida que, gracias a las cualidades de templaza y moderación del violeta, hace lugar a una comprensión y sublimación de las pasiones
«El violeta –que también lleva rojo en su composición- atempera el dolor de las pasiones», dice al respecto Stern. ¿Cuáles serán las pasiones inherentes a la Mariposa Lily?. Iremos desgranándolas.
Llama la atención la ubicación de esas gotas púrpuras insertadas en el mismísimo límite entre el amarillo y el blanco como si fueran un paso obligado desde la condición de despechada melancolía que se asocia al amarillo, a la cualidad de serena síntesis vinculada al blanco. Sin duda que estas consideraciones cromáticas en relación a las pasiones, resultarán apoyadas conceptualmente a lo largo de la lectura de este trabajo.
Vuelvo a leer a Stern:
«El violeta es color de duelo»…¿Cuál es el duelo que le duele a quien necesita de esta esencia? Se trata de un duelo que sin ser trágico como el de la muerte expone a quien lo padece al sufrimiento por una demanda que nunca podrá ser satisfecha. Aclaremos esto a continuación.
Deseo advertir al amable terapeuta floral que la comprensión de este lugar psíquico de intervención de la Mariposa Lily es de una importancia clínica excepcional y sin su entendimiento no será posible acceder a la acción combinada de la M. Lily con otras esencias que incluyo para finalizar este artículo y que puede serle de utilidad en su práctica clínica. Pido su paciencia y disponibilidad para atender al desarrollo que sigue y que está al servicio de la penetración en la Mariposa Lily.
La Mariposa Lily permite la elaboración de un duelo por la pérdida de la madre. ¿Elaboración de una pérdida en el sentido de muerte? Tal vez, pero más bien en el sentido de resignificación no de una muerte sino de esa carencia inevitable que tan bien observa el psicoanalista francés Jaques Lacan y que "se inicia" a partir de la contrariedad del hijo que se da cuenta de que "No soy todo lo que mi madre desea"; mientras la madre hipoteticamente dice "Por más que ame a mi hijo siempre habrá un margen, algo que le indicará que lo que deseo está más allá" (afortunadamente… Lo contrario sería la psicosis). La madre no muere, solo que mira hacia otro lado que no exclusivamente en dirección a ese niño que la quiere toda para sí. De ésta pérdida es de la que hablo.
Es justamente con este "No soy todo para mamá", con el que deberemos aprender a vivir para desistir del intento de serlo todo para alguien o de que alguien sea todo para uno. Mariposa Lily, es para la aceptación de esa falta. Porque de no reconocer esta ausencia irremediable -por estructural- del ser humano, el paciente –o uno mismo- quedará abrochado imaginaria o concretamente a la madre como fuente de suministro, esperando recibir "de ella", o de algun otro/a sobre el que deposite su afecto, eso que nadie puede dar: TODO.
«Más teta, más, dame más, continúa dándome que aun no es suficiente…»Difícil de gestionar aunque necesaria es la resignación que procura esta esencia que permite que "Te ame aun sabiendo que no me vas a dar todo, dijo Grecco en el Seminario que impartiera en Madrid, Lirio Mariposa es la sanadora del amor, me empuja al amor, a dar y recibir, a sabiendas que no me lo vas a dar todo". Este comentario despertó mi comprensión de la acción terapéutica de esta esencia.
La Mariposa Lily es entonces, para renunciar a lo imposible que imaginas como posible: que alguna vez alguien te dé todo lo que necesitas.
Francamente no conozco a nadie que no padezca, en menor o mayor medida, de este sufrimiento intrapsíquico que condiciona nuestro estilo de aproximación y demanda de amor, nuestra capacidad de sentirnos nutridos, a gusto, de recibir y quedarse con lo recibido, de concebir el mundo como un sitio menos árido, más acogedor, de disminuir el volúmen del insistente deseo de algo imposible. Si hay algo que la esencia procura, bebida por no menos de año y medio a dos años, es la independencia de toda "fuente de suministro" que aboque al sujeto a ese lugar de necesidad-dependencia no elaborada, que lleva a que establezca relaciones menos amorosas por más exigentes de algo que no es pasible dar ni recibir. Todo o nada, parecen decir estos pacientes.
Mariposa Lily es de la quinta de Chicory, Heather, Bleeding Heart, y probablemente Milkweed.
Su administración conjunta es interesante, dependiendo si presenta una u otra de las sintomatologías emocionales, mentales o físicas de estas últimas. Por esta cualidad nuclear y estructural que reconduce la Mariposa Lily, y que acompaña al conjunto de síntomas (síndrome) de estas otras esencias, es que suelen diagnosticarse juntas en un mismo paciente. Por ejemplo, las pacientes
es decir, donde estas dos complejidades aparecen asociadas, son muy habituales en la práctica. Chicory dice, entre otras cosas, "Te doy para sentirme generosa y mostrarte mi sacrificio esperando que tu te percates de este desprendimiento para que cuando yo pueda necesitar algo de ti, a ti no te quede más remedio que dármelo". Culpa, chantaje y manipulación -malas palabras, pero no debiéramos perder de vista que trata de un desesperado pedido de relación- es el complejo que aborda esta esencia cuya ingesta procura la aparición de la virtud opuesta: la generosa facilitación por nuestra parte de la independencia y autonomía a nuestros seres queridos.
Cuando se combina con la Mariposa Lily, esta última apoya eso en que también incide Chicory y que en ambas es la renuncia a la dependencia del otro, en el caso de Chicory, y a lo imposible de recibir, en el caso de Mariposa Lily.
Ni qué decir de la combinación
que describe un estado en el cual, debido a una pérdida amorosa, ese talante de "carencia de fondo maternal" –que repitamos, es natural e inherente a la condición humana, no estamos hablando del estado Evening Primrose o Algodón donde sí hubo desamparo concreto- es dramáticamente proyectado sobre el amante y activado por su privación. El amante así, pasa a ser el depositario de esa carencia inevitable que deviene insufrible por estar tan patentizada en el otro, tan visiblemente puesta fuera de uno mismo. El otro deja de ser quien es para ser la causa de eso que no tiene que ver con él porque ya tuvo lugar hace demasiado tiempo sino con "otra" y que además es estructural del ser humano. Lo imposible toma el lugar del amor; la insatisfacción será la condena. Cuántas tragedias de amor se construyen sobre la caída de la ilusión de "Al fin te he encontrado. Tu sí eres todo para mí. Tu sí colmarás este vacío que es agujero que nada retiene"… Es justamente por esto que la
-que favorece la autonomía y desinclusión del medio familiar- es una aleación casi imprescidible para el tratamiento de la anorexia y la bulimia. Mujeres (y hombres) con un agujero que nada retiene porque su deseo tiene como objeto nada, lo que falta, lo que no es posible recibir. No obstante sugiero que dicha combinación sea administrada por un tiempo importante, nunca menor a un año, ya que los síntomas pueden recuperar su fuerza cuando se interrumpe su ingesta si no han "calado hondo" sus propiedades terapéuticas. Tiene lugar allí algo similar a lo que sucede con el tratamiento de la impaciencia, que aborda la Impatiens de Bach, retorna tan a sus anchas si no se bebe esta esencia por un tiempo importante.
Es también interesante la asociación de
-la esencia que opera sobre ese autocentramiento (egocentrismo, narcisismo negativo) que impide al sujeto hacerle un espacio de escucha a su interlocutor, y claro… se queda solo, o con esa característica floritura de síntomas físicos que agravan aun más su comunicativa obsesión por sí mismo y que lo aturden tanto como su discurso siempre autoreferido. Personalmente observo que dicha combinación floral potencia extraordinariamente la acción de descentramiento de sí, que procura Heather. Recordemos lo dicho anteriormente respecto a la estructura que trabaja la Mariposa Lily: la insatisfacción y el desamor a la que aboca la búsqueda de la fuente de suministro TOTAL. Las dos comparten esa cualidad de oralidad que Heather destina a la palabra o al cuerpo y Mariposa Lily al desamparo que pide más de lo imposible. La cualidad de receptividad del otro que desarrolla la Mariposa Lily maximiza la cura de esa "atención obligatoria", dice Orozco, que Heather impone en el marco de sus afectos… y de su cuerpo.
Me pregunto
la esencia, que a decir del Dr. Grecco en su amable correo del 11 de julio de 2002 "Trabaja, en la mujer, la relación con el padre y con los hombres. Sana los restos emocionales de experiencias de dolor con los hombres significativos en la vida de una mujer. Da seguridad, firmeza y determinación asi como una gran capacidad para comprender Qué quieren los hombres. Es una gran sanadora de la histeria, del sometimiento y la dependencia pero esencialmente ayuda a la mujer, al igual que el Heather, a elegir bien sus relaciones de afecto y de amor, es decir, en una mujer la ayuda a darse cuenta cuando un hombre es significativo y benéfico en su vida. Esto lo hace porque limpia los restos transferenciales que le impiden ver bien al hombre que aparece en su vida... o desaparece."
No he podido resistir la tentación de hablar de Hinahina. Hace años que buscaba una esencia "sanadora de sustrato" de lo que técnicamente se da en llamar síndrome histérico -a pesar de este nombre tan altisonante nunca perdamos de vista que Histeria es solo una clasificacion nosográfica de la psiquiatría y que no dice nada de la especificidad de ese paciente en particular aunque sirva para entendernos en un texto o una disertación.
Continuando con la Hinahina, no puedo ocultar mi entusiasmo ante una esencia que se postula como capaz de actualizar en la mujer la capacidad de elegir en general y en particular a un hombre; que abra a la pregunta por la diferencia ¿Qué quieren los hombres?; que le permita ver y escuchar más a quien tiene enfrente que a un personaje de su fantasía constituído por restos transferenciales (retazos de los hombres de su familia, especialmente el padre). Me parecería, y estoy investigando en este sentido, un complemento "de base" para Corazoncillo –Bleeding Heart-.
Queda pendiente algun trabajo de investigación de Hinahina combinada con Mariposa Lily.
El violeta que forma parte de esa composición púrpura, se asocia también con el espiritualismo afectado
por importantes restos emocionales sin elaborar, Wilber diría "…de residuos no elaborados de los niveles 2º y 3º". (Acoto esto para quienes hayan leído la obra de Ken Wilber o la relación que establezco entre su trabajo y las esencias florales en mi primer libro).
¿Y bajo cuáles formas se presenta la necesidad de Mariposa Lily? ¿qué vemos entonces? Amigos, conocidos y pacientes que acuden a consulta en crisis con su grupo espiritual porque depositaron expectativas "de hijo": "En este grupo, al fin encontraré ese clima maternal que necesito", parecen decir. Este ha sido uno de mis padecimientos personales, lo conozco bien.
Pero no solo Mariposa Lily opera sobre este costado "dependiente del suministro afectivo de un grupo espiritual". Es también una actitud hacia la práctica de ejercicios espirituales, que se encara con la exigencia de sentir algo que, y utilizan estas palabras: "Los colme", "Los llene" "me alimente". La espiritualidad no colma, brota; no viene de arriba (del cielo cristiano) sale de dentro. De esta forma, la búsqueda del Alimento Sagrado, que se nutre de un motor interior, de una autogestión, es asimilado a la idea de "teta espiritual". Es cierto también, que hay grupos que fomentan este estado de dependencia: dan a sus miembros trabajo, créditos, albergues, comida… Wilber se refiere a ellas como los grupos espirituales del fulcro 4º. (No estoy haciendo referencia al favor circunstancial y casi aislado que uno le hace a un Compañero, a un Amigo, a un Hermano).
Esta actitud condena al buscador a la migración de grupo en grupo buscando comida fácil. Es importante entonces asociarla, si corresponde, a la
que trabaja a su vez aquietando la golosa avidéz de más y más experiencias.
Mi exploración con Milkweed es la de haberla suministrado a exdrogodependientes y exalcohólicos, a pacientes borderlines, con trastornos de la personalidad y a pacientes con graves desórdenes alimenticios (me falta más experiencia con estos últimos). Indefectiblemente, en todos los casos, he llegado a su administracion conjunta a Mariposa Lily en buena parte del tratamiento. Milkweed es para la dependencia extrema, más extrema que todas las vistas hasta ahora, y que la hace apta para tratar a esos pacientes fundidos con el clima emocional materno, con un importante grado de indiferenciación de la madre –el drama del paciente psicótico y borderline- que luego reeditará en la dependencia de otros paraísos artificiales o de instituciones que se haran cargo de él como si fuera un niñito. Búsqueda que recuerda a la de Evening Primrose y Algodón, con quienes Milkweed comparte aun más identidad terapéutica que con la Mariposa Lily. Entonces ¿Para qué la administración en estos casos de Milkweed con Mariposa L.?. Para dar respuesta a esta esta cuestión no podemos sino iniciarla por una observacion sobre
Todo lo que pueda decir de Sunflower seguramente será insuficiente. Sunflower es la esencia de la "Individualidad radiante", así lo afirman Grecco y Espeche. Esta importante aseveración debiera darnos motivos para pensar en sus fundamentales -en el sentido de fundacional- efectos en nuestra práctica clínica. Pero agreguemos otras interpretaciones de los mismos terapeutas florales:
Por supuesto que estos autores asignan, en la misma línea, otros efectos terapeuticos más precisos: "Resolver conflictos con figuras paternas" "Yo desequilibrado en exceso.. o por insuficiencia…" "Agresividad, egoísmo, egolatría, falta de personalidad, orgullo, problemas con la autoridad, vanidad, baja autoestima".
Coincido ampliamente con tan importantes observaciones. Pero qué tenemos aquí sino un efecto terapeutico que se podría resumir en que Girasol, Sunflower, es para el desarrollo de la sensación de identidad, es decir, del proceso de llegar a nombrarse "Yo" y sentir que uno es diferente a "Tu". Sunflower es una esencia de "Construcción de estructura del Yo", en el sentido del psicoanálisis evolutivo (Kernberg y Blanck & Blanck) Dicho de otra manera, una esencia para acometer el proceso de separación-individuación en ese punto donde todos los pensamientos y emociones estan presentes y son muy conscientes pero no se sabe del todo a quién pertenecen, es decir, existe una fusión entre el sí mismo y el padre, por ejemplo. Esto justamente es lo que hace decir a Grecco que Sunflower es para ir desarticulando esa extraordinaria identificación con el padre que no le permite al hijo que la sufre el ser de otra manera sino como papá. La forma de afirmarse en el mundo de ese hijo está muy ligada a una identificación con el padre cuestión que abre a la pregunta ¿Dónde terminas tú y comienza el deseo de tu padre?. Importantísimo entonces será el abordaje de esta temática en consulta y de la combinación de Sunflower con Walnut.
Con Mariposa Lily, a mi entender, sucede algo muy similar, no solo será una esencia para la "resignación de la pérdida de lo inevitable" sino para despejar lo que desea el niño o la niña, del deseo de la madre… y esto es también una cuestión estructural, de construcción de estructura del Yo. Mariposa Lily parece la versión femenina de Sunflower.
"Yo soy yo y tú eres tú", reza la máxima gestáltica de Fritz Perls. Un Mariposa Lily equilibrado dirá "Yo soy yo, mamá, porque tú eres tú. Y aunque de vez en cuando desee lo que tú para atraerte a mi órbita de influencia, y aunque de vez en cuando me coloque en ese lugar de ser solo lo que tu deseas madre, tú eres tú y yo soy yo".
Retomemos aquello de la combinación de M. Lily con Milkweed a la luz de lo dicho a partir de allí. Qué es la dependencia sino, entre otras cosas, la espera prolongada en el tiempo y focalizada en un sujeto, cosa o substancia, de aquello que no viene. Sea esto el Paraíso (y la vía regia de acceso inmediato a él son las drogas, la heroína especialmente, todos los derivados del opio y esa síntesis moderna llamada MDMA o Éxtasis), sea la ilusión de la total satisfacción. Ambos, paraíso y plena satisfacción, recuerdan a esa fusión somatopsíquica con la madre acaecida durante la gestación y los primeros meses de vida. Es exactamente en este punto donde la dependencia del paraíso que ayuda a resolver Milkweed puede a su vez verse apoyada por la acción de "diferenciación de la madre" que la Mariposa Lily promueve en la misma línea que Sunflower la promueve desde la diferenciación del padre.
Decíamos que Mariposa Lily es para la lúcida y desapegada aceptación de esa pérdida que consiste en la percatación de que mamá se interesa por otras cosas, personas y vocaciones, que solo aquella de ser "Mi mamá solo mía y que me mira solo a mí". Por ejemplo: se interesa por papá y/u otros hombres, por su trabajo, por los otros hermanitos, está, además, inmersa en su conflicto (mamá también tiene su neurosis)… Mamá, además de mi mamá, es una mujer diferente a "mi mamá". Diríamos entonces que
un Mariposa Lily positivo es quien puede estar con su mamá mientras está con la mujer que es su madre. Mujer que tiene amigos, que se equivoca, que hace el amor, que a veces siente placer o no lo siente, que tiene mal humor, que acaricia o no, que está enferma o lúcida, en fin… una MUJER. Es interesante hacerles notar a los pacientes la escasa o ninguna cantidad de veces que han pensado o no en sus padres como un hombre y una mujer. Es como si ese hombre y esa mujer solo fueran "mis padres".
Quien ha tratado con esta esencia seguramente ha observado en el paciente la suavización y templanza del discurso que se opera cuando, pasado un tiempo importante de ingesta, hace referencia a sus padres. Puede hablar con y de su madre como una mujer.
Solo así, viendo en su madre a la mujer, es que ese hombre-nene-de-mamá que necesita Mariposa Lily podrá pasar (amar) a otra mujer. O que esa mujer podrá recorrer el camino de ser hija-de-mamá a madre.
Gracias por tu atenta lectura.
Contactar con la autora:
Escuela española de terapia floral: http://www.susanaveilati.com
FLOBANA, loreen lurrinak ikertzeko eta hedatzeko sortutako elkartea da. 2005eko uztailan sortu zen eta Nafarroako Gobernuan ofizialki erregistratuta dago (5.151 zbk.)
Elkarte honen helburua ez da irabazi-asmoa, Edward Bach doktorearen (Bachen loreak) lore terapia eta beste lore lurrinen sistemak ikertu eta hedatzea baizik.